Pulgas, ácaros y Coloradillas
Las pulgas, los ácaros y las coloradillas a menudo pican a los seres humanos, pero no son venenosos. Algunas veces es difícil determinar qué tipo de insecto causó la picadura, o si la erupción es causada por la hiedra venenosa u otras condiciones de la piel.
¿Cuáles son los síntomas de una picadura de pulga, ácaro o coloradilla?
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de una picadura de pulga, ácaro o coloradilla. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
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Pequeñas lesiones elevadas de la piel.
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Dolor o comezón.
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Dermatitis (inflamación de la piel).
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Reacciones de tipo alérgico en los niños hipersensibles con hinchazón o formación de ampollas.
Los síntomas de una picadura de pulga, ácaro o coloradilla pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte con el médico de su hijo para el diagnóstico.
Tratamiento de las picaduras producidas por pulgas, ácaros y coloradillas
El tratamiento específico de las picaduras de estos insectos será determinado por el médico de su hijo. Entre las pautas generales para tratamiento se incluyen las siguientes:
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Limpie bien la zona con agua y jabón.
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Utilice un antihistamínico, si es necesario, para la comezón.
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Déle acetaminofén a su hijo, si es necesario, para las molestias.
¿Cuándo debo llamar al médico de mi hijo?
Llame al médico de su hijo si él tuviese:
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Dolor o comezón persistente.
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Señales de infección en el lugar de la picadura, como aumento del enrojecimiento, calor, hinchazón o supuración.
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Fiebre.
Llame al 911 o a su servicio médico de emergencia local (EMS) si su hijo da señales de una reacción alérgica grave como dificultad para respirar, opresión en la garganta o en el pecho, sensación de desmayo, mareos, sarpullido y/o náuseas y vómitos.

