Quemaduras por Calor o Térmicas
Una quemadura inducida por calor o térmica puede producirse cuando la piel entra en contacto con cualquier fuente de calor como una sartén, una plancha, fuego, una superficie caliente o un líquido hirviente.
El cuidado de una quemadura inducida por el calor o térmica:
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Aleje al niño de la fuente de calor.
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Enfríe la zona afectada con agua fría o compresas frías hasta que disminuya o se alivie el dolor.
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Si se forma una ampolla, no la reviente.
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Proteja la quemadura con una gasa seca y estéril o con una sábana o paño limpio.
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Si la ropa del niño está pegada a la zona quemada, no intente quitarla. Corte la ropa alrededor, dejando la quemadura intacta.
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No aplique ningún ungüento, aceite ni aerosol en la zona quemada.
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Si la quemadura es grave, busque atención médica o marque el 911 para obtener atención médica de emergencia.

